lunes, 30 de julio de 2012

¿Es cierto que las cuerdas de violín se hacen con tripas de gato?


Una cuerda es la fuente de vibraciones en los instrumentos de cuerdas, tales como la guitarra, el arpa, el piano y la familia del violín. Están hechas de un material flexible que se mantiene bajo tensión para que pueda vibrar libremente.

El timbre de una cuerda depende de su peso, y, por lo tanto de su diámetro. Tradicionalmente, el diámetro se mide en milésimas de pulgadas, aunque, también se emplean otras unidades métricas. Cuanto más largo es el diámetro, tanto más pesada es la cuerda. Las cuerdas pesadas requieren una tensión mayor para producir el mismo tono que una cuerda normal, y consecuentemente se necesita aplicar mayor fuerza para presionarlas contra el diapasón. Pero, a diferencia de estas últimas, las cuerdas de mayor diámetro producen un sonido de frecuencia mucho más fuerte y grave.

En lo que al violín se refiere, cuenta la leyenda que un fabricante de sillas de montar, llamado Erasmo —de la aldea montañosa de Salle, provincia de Pescara, en Italia—, escuchó el viento soplando a través de los intestinos secos de una oveja y pensó que se podrían usar en instrumentos de viento.

Curiosamente, el pueblo de Salle se terminó convirtiendo en el centro de la producción de cuerdas de violín por más de 600 años.

 Para evitar que otras regiones también fabricaran cuerdas para instrumentos musicales, difundieron el mito de que se hacían con tripas de gato, ya que estos animales eran temidos, y nadie se les quería acercar durante la Edad Media.

El mito se reanimó cuando el célebre compositor alemán Richard Wagner difundió el chisme de que el también músico Antonín Dvořák le regaló un arco de Bohemia a Johannes Brahms, para que éste asesinará a los gatos que viera por su ventana y luego los destripara para hacer cuerdas para violín.
Ahora, las cuerdas se fabrican con una combinación de tripa de oveja, nylon y acero.

Hoy en día, la mayoría de los instrumentistas de jazz o folk las prefieren de núcleo de acero debido a su rápida respuesta, bajo costo y afinación estable. Mientras que los instrumentistas de música clásica prefieren las de núcleo sintético, por ejemplo el Perlón. Esto se debe a sus ricos armónicos y su cálido timbre. Sin embargo, la mayoría de los intérpretes de música barroca aún prefieren las cuerdas con corazón de tripa. Esto se utiliza además en los quintetos para piano con instrumentos históricos.

El aluminio es el elemento más común para los instrumentos de arcos, como el violín y la viola, mientras que para la guitarra y el piano se utilizan aquellas con cobre enrollado, que se las llama entorchadas o bordonas. También se usan el bronce, el cromo, el níquel y la plata. Si bien la plata es mucho más cara, se la prefiere por su resistencia al óxido y su hipo alergenicidad.

Con información de Algarabía y Pianomundo

Cultura UP


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